Bebés,compras,Mamás,Tienda on-line

Preparando al bebé para la llegada del frío

Me gustaría poder dar la noticia de la llegada del frío, pero mucho me temo que, de momento, no va a ser así y de que la castañera de “Los Italianos” en Granada va a estar expuesta en la entrada de la heladería en todo su esplendor.  Pero algo me dice que este “veranillo de San Miguel” no nos va a querer abandonar tan pronto.

Sin embargo, es necesario que vayamos pensando en los cambios de armario y en ver qué necesitamos no sólo para nosotros sino también para nuestros pequeños y pequeñas, tanto de ropa como de complementos para el hogar que nos permitan pasar la temporada invernal sin acusar el frío que, tarde o temprano, llegará.

En esta ocasión, y siguiendo la línea que me caracteriza en los últimos tiempos (aunque seguiré alternando con otras temáticas diferentes), hoy me voy a centrar de nuevo en los bebés. y siempre que asocio bebé y calorcito de invierno, se me vienen a la cabeza los saquitos de dormir, pero no es la única prenda o complemento que necesitan.

La ropita del bebé en invierno

En esta época es necesario abrigar al bebé pero tampoco hay que excederse ya que puede pasar calor.  Si es un recién nacido, conviene vestirlo con una prenda más que a nosotros para evitar la pérdida de temperatura.  En el caso de que sea más mayorcito, deberían llevar el mismo número de prenda que nosotros, aunque a la hora de abrigar al niño hay que tener en cuenta también las circunstancias en las que se va a ver envuelto, pues no es lo mismo pasar un mediodía en el parque que una tarde en el centro comercial.  La ropita siempre debe ser transpirable y no debemos olvidar llevar alguna prenda de abrigo extra (¡siempre mejor de más que de menos!).  Lo mejor, siempre, prendas prácticas, con el menor numero de botonaduras y broches posibles y, como os decía, prendas de fibras transpirables.

Por cierto, muchas veces nos dejamos llevar por las manos o los pies para comprobar si el bebé tiene frío o calor y no son las extremidades las que realmente nos muestran la temperatura del pequeño, sino el cuellecito o la frente.

En casa

Es muy importante que en el hogar contemos con los medios y los complementos para que la temperatura se mantenga constante y adecuada tanto para nosotros como para el bebé.  Deberíamos mantener una temperatura de entre 19º y 22ºC.  Además, a la hora de comprar depende que productos es muy interesante la opción online como la de okbebes.online dados los precios que ofrecen así como la amplia gama de productos.

Un producto que conservo desde que Fernando era bebé es un termómetro de habitación de la misma marca de los sacos de dormir y que te avisa de la temperatura de la estancia y de si esta es adecuada o de si, por el contrario, es alta o baja.

Algo también muy importante en casa es la presencia de un humidificador en invierno, ya que las calefacciones tienden a resecar el ambiente y es necesario que los moquitos de los niños, molestos en ocasiones pero con su utilidad, no se resequen.

Baño calentito y sueño reparador

Respecto al baño, también es importante el contar con un termómetro que nos informe del estado del agua, que debe encontrarse entre los 36º y 37º C, y procurar preparar la estancia para que, cuando el niño o la niña entre en la misma la diferencia de temperatura no sea elevada. Si podemos, secaremos y vestiremos al bebé en el mismo cuarto de baño, para lo que resultan útiles las bañeras y cambiadores pero si esto no es posible, lo secaremos y enrollaremos en una toalla o, como yo solía hacer, en una amplia capa de baño.

Para dormir, como bien os decía con anterioridad, podemos contar con un saco o con una mantita pero para mí es preferible lo primero.  La habitación, por la noche, debería encontrarse entre los 18º y 20ºC, por lo que no es necesaria mucha más ropa.

Por cierto, hablando de habitación y sueño del bebé, si yo tuviera uno ahora mismo optaría por uno de los artículos que encontramos en okbebes.online, que no es otro que la cuna de colecho.  De nunca he sido una persona de extremos, y menos en lo que a crianza se refiere: procuro tomar lo que considero que es bueno de cada opción, aunque mi modelo de crianza tiende más (vuelvo a decir, sin extremos) a lo que llamamos “crianza con apego”.

Una cuna de colecho te ofrece la ventaja de no dormir enteramente pegado al bebé, pero de tenerlo ahí, al lado y de que puedas darle tu calor que, en definitiva, es el más sano y el que ellos van a saber apreciar y valorar.

Como siempre ¡cuidaos y sed felices!

Espero, como siempre, poder resultaros de utilidad en cierto modo, y por mi mente rondan esos pequeños que empezarán a llegar a este mundo a partir de Noviembre. Un beso para sus mamás y como no para todos vosotros y vosotras que me seguís fielmente y estáis al otro lado de la pantalla leyendo mis experiencias y opiniones.

feliz semana

 

 

 

¡Forma parte de esta comunidad! ¡No te pierdas nada!

historiasdeely.es

También puede gustarte...

SI TE APETECE, DÉJAME UN COMENTARIO, SIEMPRE CON RESPETO