REFLEXIONES TRAS UNA CONSULTA MÉDICA

REFLEXIÓN O DESAHOGO… Como ustedes prefieran.


La primera materia que se tendría que estudiar en la Facultad de Medicina…y en cualquier carrera, sólo que hoy la que me afecta es ésta…es la Empatía…por mucha Fisiología que se sepa, por mucho Vademécum que se haya aprendido de memoria, si uno no es capaz de tratar con cierto respeto (que no digo falta de educación) a los pacientes, no vamos bien.

Las madres de niños con algún tipo de discapacidad o necesidad especial nos vamos haciendo con el tiempo con una especie de coraza por medio de la cual las buenas noticias son las mejores, pero damos por sentado que va a haber negativas y las asumimos, aunque nunca nos rendimos; tal vez en un semáforo en el coche, tras salir de la consulta, se nos escape una lágrima, pero no, no nos venimos abajo (Una vez alguien me dijo “pues si a mí me dijeran que mi hijo tiene discapacidad me hundiría, no sé cómo puedes”…sencillamente, nunca lo haré, ¿por qué hacerlo? ¿Sirve de algo? No. Una vez que te ves en la situación tienes que asumirlo como una nueva realidad en tu vida, y lo que menos se merece un hijo es la sensación de tristeza o pesar de los padres).

Sabemos que nuestros niños probablemente no llegarán a “los estándares”, pero estamos ahí para posibilitar que lleguen al máximo que puedan dar de sí mismos. Para ello contamos con ayuda multidisciplinar. Pero hay profesionales a los cuales les fallan mucho las formas, y precisamente trabajando con  colectivos como niños, ancianos y/o discapacitados, esto me resulta contradictorio.

Toda esta reflexión se basa en la experiencia vivida hoy, ya que pienso que cada paciente o acompañante se merece al menos una sonrisa, una palabra de aliento, un gesto de complicidad, más aún cuando el diagnóstico no es bueno.  Pero no, hoy tenía enfrente a una persona que, a pesar de tratar con niños, no conoce lo que es la delicadeza, o más bien no es capaz de expresar un gesto de ternura o simpatía hacia una niña de dos años que, por cierto, por mucho que la “molesten” , en consulta se porta de maravilla.  Mi pequeña se ve obligada a acudir a varios especialistas en revisiones semestrales o anuales, y siempre me paro a pensar en aquellos niños que van a consulta con más frecuencia o a más especialistas, dándome cuenta de que la situación podría haber sido peor.

Cuando yo acudo a un médico, tanto para mí o como para alguno de los míos lo primero que pido es que me escuche y que me atienda, preferiblemente con una sonrisa, así la consulta se hace más agradable.  No pretendo contarle mi vida, simplemente hablarle de los progresos que ha hecho mi pequeña a lo largo del último año.  A la profesional a la que hemos acudido hoy, le informo de dos cosas que son primordiales en el desarrollo visual de mi hija (un avance que puede haber sido a lo mejor, de un 5% en doce meses, pero eso para mí es un adelanto, no un estancamiento); sin embargo ella se dedica a buscar fechas, informes, etc. mientras que le hablo, cosa que me parece además de mala educación; si no me vas a atender no me preguntes.

Porque además, si algo nos caracteriza a este colectivo de madres al que pertenezco, es que somos lo que se podría decir, buscavidas en el sentido de que nos informamos de todas las posibilidades existentes para la rehabilitación de nuestros hijos e hijas y para la mejora de su calidad de vida; Siendo consciente de la visión incierta de mi hija, sin ninguna indicación médica,  (de hecho, posteriormente no gustó que esta entidad aconsejara la realización de determinadas pruebas a la niña) acudí a informarme a la ONCE sobre qué podía hacer con mi hija.  Y ese 5% que mi hija pueda haber avanzado (es, desde luego, una estimación personal) se debe a la labor del personal que allí trabaja con ella desde hace un año.  Ellos me han ayudado a saber que, a pesar de que con ciertas dificultades, mi hija ve, y son ellos los que le enseñan a aprovechar su potencial a base de juego, trabajo, actividades de estimulación, tareas para casa con el ordenador, etc.  Y cuando entre al colegio de Infantil en Septiembre contará, gracias a ellos con una maestra de apoyo visual dos veces a la semana.  Pero como os digo, ningún especialista me derivó a la ONCE.
Parte de estas actividades se las estaba contando a la especialista, la cual no me atendía porque así me lo demostró posteriormente.  Mientras la exploraba, en ningún momento estuvo presta a darme ninguna explicación, incapaz de pensar en que una madre quiera saber, sólo lo hizo al final (después de haber esperado dos horas para volver a entrar…vamos una vez al año pero la espera “desespera”).

Mi pequeña lleva (todo por indicación de los especialistas de la ONCE, que son los que la ven cada semana durante una hora, gafitas con cristal fotocromático, ya que la luz del sol le molesta y este cristal  que se oscurece le permite ver mejor en claridad.  Se lo comentaba al principio de la visita a la doctora.  Al final de la visita, y hablando del estrabismo, una de las cosas que me dice es que la niña debería usar cristales oscuros; de verdad que siento mucha rabia e impotencia cuando no se me atiende y más si es en relación a la salud de alguno de mis hijos.  Ese no fue su único error, contabilicé hasta tres, amén de que los informes que te entregan son un excelente trabajo de corta y pega llenos incluso de contradicciones entre juicios clínicos en los cuales, si se padece una cosa no se puede padecer otra, aunque estas aparezcan casi juntas. Un gran ejercicio de corta y pega.
Yo no soy médico ni me meto en el trabajo ajeno.  Es tan simple como que mi hija lleva un año afiliada a la ONCE, que es el trabajo de mucha gente que me informa, me asesora, me ayuda y sobre todo comparte mis emociones. Algo debo haber aprendido durante este año. Ya no es tanto el juicio clínico o el diagnóstico, es la manera de tratar a las personas, y lo decía al principio de la entrada, esa falta de empatía o  la incapacidad de ponerse en el lugar de quien tienes enfrente, y en esta ocasión me ha tocado con una médica; lo peor es que no es la única en su colectivo incapaz de ponerse en el lugar del paciente o de los familiares; pero también es cierto que siguen existiendo aquellos que anteponen la persona a la profesión y que tratan a los niños como a pequeños príncipes y princesas de las consultas, aquellos para los que los pequeños dejan de ser un número de historial o de orden, y son los profesionales con los que de verdad merece la pena tratar y sobre todo que traten a tus hijos.  A ellos, a los pasados y a los presentes, tengo mucho que agredecerles; es su trabajo y por ello le pagan, pero lo hacen con cariño y dedicación, Hipócrates habría sido un gran enemigo de la Administración actual en materia de sanidad, ¡estoy segura!

Y yo mientras sigo estimulando a mi hija; de alguna forma este colectivo de mamás nos convertimos en psicólogas, terapeutas ocupacionales, fisios, logopedas…pero yo no soy nada de eso; soy una mamá que disfruta jugando con su pequeña, provocándole la risa (yo creo que en mi casa se oyen al día más carcajadas que en la de cualquier niño que no tenga problemas de desarrollo), enseñándole luces, colores, formas, que ve de cerca y que ella irá asimilando al ritmo que hay que respetarle. 

Un beso para mis lectoras y lectores

Ely ( Señomamá y nieta de médico )

PD.  No olvidéis comprar vuestro cupón de la ONCE cuando salgáis hoy.  Es inimaginable lo que hay detrás de una gran labor hasta que no se tiene acceso a la misma.


Cada uno a su ritmo…sin prisa pero sin pausa

Como bien saben mis lectores y lectoras, soy usuaria de las redes sociales, principalmente de Facebook, lugar en el que abundan grupos de toda temática, más o menos interesantes.  Algunos de los que frecuento están relacionados con la maternidad, en los que las madres nos hacemos consultas diversas, y debo reconocer que a veces me enervo (en alguna ocasión he abandonado algún grupo por cierta discrepancias o porque el origen del mismo se ha desvirtuado) y no lo puedo evitar.
Ante todo, yo no tengo el don del conocimiento pleno, tengo dudas como todos los padres y madres, pero en el tema de la crianza (no natural, con todos mis respetos a aquellas que la defienden a ultranza, simplemente crianza) creo que tengo ya cierto dominio adquirido después de los años.  Cada tema que se plantea es interesante para la persona que lo expone; algunas son primerizas asustadas, otras embarazadas, se habla de salud, ayudas, etc., pero hay un tema que de verdad me saca de mis casillas (creo que mis vivencias en las salas de espera me están curtiendo un poco) y es aquel en el que la madre en cuestión plantea el hecho de que su hijo o hija ya tiene x meses y aún no habla, gatea, anda o logros miles…eso me enerva, sobre todo teniendo en cuenta que se trata de niños y niñas sanos; me recuerda a un artículo que leí en otro blog llamado “¿Qué debe saber un niño de cuatro años?” aunque claro, a otro nivel.
Está claro que los bebés van atravesando etapas y alcanzando hitos del desarrollo; pero es un error grave, sobre todo de madre primeriza, el convertir el mismo en una carrera y sobre todo, en una comparación continua y en algunos casos creando ciertos agobios y tensiones; me viene a la cabeza una amiga con un niño de la edad del mío; en un determinado momento el suyo no decía palabra mientras que el mío era un pequeño orador; y ahora yo pregunto, con once años ¿hablan los dos? ¡por supuesto que sí!, y a la madre del niño aquel tiempo le parecía un suplicio ¡pero pasó!
Yo sólo hablo desde el punto de vista de madre y me gustaría que esas colegas de grupos pudieran entender que, igual que los adultos somos diferentes, ningún bebé es igual y que cada uno sigue su ritmo, que su desarrollo no puede convertirse en una competición y que incluso, los acontecimientos no se pueden acelerar (volviendo al artículo de Alicia Bayer anteriormente mencionado, no porque un niño sepa más va a ser más feliz).  Queremos a veces que nuestro niño sea el más listo, el más guapo, el mejor deportista…nuestro niño tiene que ser el nuestro, tiene que ser feliz y buena persona, y todo llegará con el tiempo más tarde o más temprano.
Mi experiencia de los últimos años, en el que desde otro punto de vista distinto al de la docente he podido acercarme a la Atención Temprana con mi hija (si en verdad hay problemas, la atención cuanto antes mejor…pero no nos inventemos cosas donde no las hay como les pasa a algunas de estas mamás), me lleva a hacer la siguiente reflexión: nunca podemos dejar de trabajar con nuestros hijos e hijas para que vayan consiguiendo esos hitos de los que hablábamos, pero mientras  que se van logrando, lo que debemos ir haciendo es disfrutar del día a día de nuestros pequeños, seguir jugando con ellos, dedicarles todo el tiempo del que dispongamos para este menester (cuanto más mejor, pero preferible también la calidad de los momentos); en mi caso yo disfruto con las pequeñas cosas que en mi hija dan lugar a su carcajada porque sé que es feliz y los logros irán llegando en el momento oportuno-, y por supuesto que mi hija a los cuatro años sabe cosas…pero jamás lo veré como una competición; por supuesto que procuro que mi hija con cuatro años sea feliz, como ni hijo lo es a los once; lo demás ya irá viniendo; sin prisa, pero sin pausa.
Como siempre, gracias por compartir este ratito conmigo.

 

Chupetes personalizados…y mucho más para nuestros bebés en “Tutete”

Cuando Fernando, mi peque mayor, iba a pasar de esa etapa de bebé rollizo a niño ya de tres años, acudía cada día a la Escuela de Educación Infantil con sus pertenencias más íntimas, entre ellas su chupete (sí, lo tuvo hasta poco antes de dejar el Primer Ciclo de esta etapa…un día, “sin querer”, se cayó a la taza del retrete…y ya no lo necesitó más).  Para no confundirse, las seños escribían el nombre de cada niño o niña con rotulador permanente pero a la no muy larga se iba borrando.

Un día, por casualidad ya que no andaba buscando nada en concreto, pinché en un banner de alguna página web y me apareció una bonita tienda on-line en la que lo que se vendían eran chupetes (creo recordar que entonces no se ofertaba aún nada más, debía correr el año 2009), con la salvedad de que estos podían personalizarse con el nombre del bebé; me pareció una idea original, así que encargué dos para mi hijo. Ya no les dió mucho uso, aunque nunca había sido delicado en ese aspecto, comenzó a rechazar las tetinas de silicona anatómicas y casi seguidamente ocurrió “el accidente” antes mencionado.  Sin embargo, por una parte la idea ya había causado sensación a mi alrededor y yo también lo vi como un detalle muy bonito para las futuras mamás; y así fue como comenzó mi historia con Tutete, la cual continua hoy en día.

Hasta que Ely nació, seguí usando esta tienda on-line para comprar chupetes para los bebés de amigas y/o conocidas, ya que aunque la decisión sobre su uso es algo muy personal (Yo estoy a favor pero hasta una edad prudencial y para la utilidad que tiene de calmar, una vez que el bebé se ha tranquilizado ya no es necesario), el detalle es muy bonito, y ya sí se usa y se va a la escuela infantil además es necesario. Sin embargo, Tutete no se quedó en la mera impresión del nombre en los chupetes sino que amplió sus miras y en este tiempo se ha convertido en una auténtica boutique de productos de puericultura y dedicados a la primera infancia.

Llegó Ely y sus primeros chupetes que  aún conserva y luce.  Pero anteriormente ya había realizado una compra en Tutete para ella.  Como os comentaba en una entrada anterior, La herencia para el segundo hijo,
 mi pequeña no ha estrenado casi nada pero sí que he tenido la oportunidad de, en cierto modo, “tunear” y personalizar sus cositas.  Al principio le compré, para el portabebés, un saco muy calentito que todavía podremos utilizar un poco más durante el invierno (me temo que en breve, el portabebés pasará a quedarse en el coche ya que casi no va cabiendo en él  y ya  hace por incorporarse, así que se va preparando para la silla de paseo).  El saco en cuestión es éste, calentito a más no poder.

Posteriormente y ya de cara al verano decidí dar al portabebés otro toque más fresquito y también femenino, sobre todo porque el tejido de la funda original es un tanto áspero, así que encontré la solución en las de Itzy Ritzy.  Nuestro modelo es el Fresh Bloom, aunque veo que ahora mismo no se encuentra disponible en la web y por eso os enlazo al modelo Rodeo Drive, pero hay una variedad de ellos para todos los gustos. También viene la funda de la capota y a juego se le puede acompañar con la almohadilla para sujetar el asa como podéis ver en la foto, y una cubierta para ponerla en los pies del bebé para que no pase frío.  Y como veis, Ely está en la gloria, con su chupete para el momento de dormir, después lo tira y ya no le hace falta.

El útimo pedido que he hecho ha sido ya con vistas al comienzo de esa nueva etapa en la vida de mi hija, ya que a partir de mañana y a punto de cumplir los ocho meses de edad cronológica comienza el periodo de adaptación en “la guarde” (muy entrecomillado a caso hecho); no va a tener problemas ya que no extraña nada, pero aquí tenéis, un pañito secababitas y su saco bordado para meter, de momento, el bibe de manzanilla.











Sin duda, voy a seguir siendo clienta de esta tienda que por cierto, no os he dicho, está gestionada por Teresa (ejemplo de emprendedora en comercio on-line sin duda) y tiene su sede en Murcia aunque se ha expandido ya por otros países como Italia o Gran Bretaña.  Un día , hará cuestión de unos meses, me sorprendía cuando, al ir a coger el autobús en la parada más cercana a casa de mi madre, junto a  la cual hay una farmacia, pude ver en el escaparate la publicidad de Tutete a lo grande.  

Como podéis ver, a la derecha tengo los blogs que sigo, el suyo es uno de ellos, pero os voy a dejar el enlace a uno de sus posts que me encantó por la cercanía de lo expuesto en el proceso de la Fecundación in Vitro , se trata de “Un viaje a la  vida” (habla de un centro concreto pero de muy primera mano sé que a pesar de la fama que tiene IVI, en muchos otros lugares de no tanto renombre se trabaja al 100% para que las parejas logren la mayor de sus ilusiones…aunque eso sería otro tema para un post, pero de momento se va a quedar ahí).

Como siempre, muchas gracias por leerme y encantada si os puedo ayudar con mis tiendas on-line favoritas para algún regalo o algo que necesiteis comprar.

Maquillalia, una web con buen color

Y con buen olor también, por lo menos variado, pues como su propio nombre indica, se trata de una tienda on-line dedicada a la venta de productos de maquillaje y cosmética.

Como os comenté en la entrada presentación de mi blog, tengo intereses diversos, pero uno de ellos es el mundo del maquillaje y de la cosmética.  Podrá sonar un poco superficial pero desde tiempos inmemoriales las mujeres han adornado su rostro, nos llegan informaciones acerca de cómo las primeras pobladoras del planeta ya lo hacían con sustancias extraídas de la naturaleza para indicar estados de ánimo o papel social; el caso es que desde bien pequeña, se me iban los ojos detrás de las “pinturas” de mi madre, lo cual derivó en esta afición.  Cuando digo maquillaje, me refiero también a cosmética en general.


Conocí la web de Maquillalia hará unos tres años, y me llamó la atención la variedad de marcas de cosmética “low cost” que tenían y que eran muy difíciles de conseguir en tiendas físicas en aquel momento. Yo he probado de todo, marcas muy baratas y otras de alta gama pero en definitiva, si encuentras un producto que se adecúa a tus necesidades y no cuesta demasiado, siempre será mejor que gastarse “una millonada” en un producto que ni siquiera sabes si te va a satisfacer o no.

Desde entonces comencé a pedir productos con cierta asiduidad, y aunque esas marcas del principio fueron haciendo acto de presencia en las perfumerías de cada una de nuestras ciudades (Essence, Catrice, Nyx, Beauty Blender, Sleek, etc.), han ido lanzando diversas novedades y hay productos que sólo los puedes encontrar a través de la web (Nexa, MUA, etc.).  Maquillalia es, sin duda, especialista en este tema.

Tienen su sede física en Málaga y realizar el pedido es muy sencillo, tan sólo basta con registrarse y la navegación es muy intuitiva, en absoluto es compleja.  Cuentan también con una app, no sé si existe para Ipad y Iphone, pero yo sí que la tengo en Android, y te permite realizar el pedido desde cualquier lugar.

El pago puede realizarse de varias maneras: Contrareembolso con un cargo mínimo por ello, Tarjeta de crédito, transferencia bancaria y Paypal (yo personalmente prefiero éste último por más seguridad).  El envío se realiza de tres maneras diferentes: A través de MRW, de Correos o recogida del paquete en las oficinas de Málaga…¡para los malagueños!  Mi experiencia con ellos me habla, desde un principio, de una gran rápidez y precisión a la hora de la recepción de los pedidos. Granada y Málaga están muy cerca, pero la logística permite que los envíos lleguen a los lugares más lejanos de manera fácil, y en este caso rápido además, en 24 ó 48 horas puedes tener tu pedido en casa.  Pedido en el que además recibirás alguna muestra de los productos que están vendiendo así como un detallito que en los últimos meses viene siendo una bolsita de gominolas (en Navidad fue una participación en un número de la Lotería del Niño y hace dos años, con el boom de las bolsas de compra de tela , en el pedido recibíamos de regalo una de ellas con su logotipo, de las cuales tengo dos que sigo usando para mi compra de alimentos).  Cada cierto tiempo ofrecen, además, fines de semana con gastos de envío gratis y otras promociones por lo que es interesante estar atentos a su web.

El trato al cliente tanto por teléfono como por correo electrónico es estupendo, te ayudan a solucionar los problemas y tienen en cuenta las sugerencias que se les hacen.

Creo que os he expuesto claramente todos los aspectos relacionados con la web Maquillalia.com, pero creo que lo mejor será que veais alguno de los pedidos realizados hasta la fecha a través de las siguientes imágenes (son pedidos realizados en los últimos ocho meses); en el nombre de cada producto os enlazaré a su apartado correspondiente siempre que sea posible (algunos productos, por ser de colecciones puntuales, desaparecen).  Espero que os gusten, poco o nada de lo que he pedido en estos meses me ha disgustado.

 

Paletas de sombras de ojos: Butt Naked de Nyx y Ultra matte V2 Darks de Sleek (Pedido del 2 de Febrero)



 Base de maquillaje HD Studio de Nyx, BBcream de Baviphat, labiales  “True Colors” de Sleek (Liqueur y Smoother) y de Catrice (Ginger & Fred), lápices de ojos Waterproof Graphic eyes + de Zoeva  (Black to Earth y Skyline) y bálsamo labial de Essence de la Colección “Oz the Great and Powerful” (Pedido del 22 de Febrero)


 Barras de labios de Sleek, tenéis el enlace arriba (Tweek y Smoulder), lápiz de ojos Zoeva Waterproof Grahic Eyes +, tenéis el enlace arriba (Black to Earth) y lápiz de ojos Stays no matter what de Essence (Pedido del 30 de Marzo)


 
Pedido de productos de la marca Ziaja (de estos, tengo la intención de realizar una entrada completa ya que se están poniendo muy de moda y tienen un olor estupendo): Jabón cremoso de baño de manteca de naranja, Champú de manteca de cacao, acondicionador y spray solar de la misma línea, Gel y champú con olor a Cola de la línea Kids y de la misma línea, el delicioso (de olor, no de sabor, claro está) gel de helado de galletas de vainilla (pedido del 13 de Junio). Cada vez que hablo de esta marca recuerdo a la primera blogger/youtuber a la cual escuché hacer referencia a estos productos, Arroin80, y desde entonces han sido muchas las opiniones vertidas en la red sobre esta marca polaca, la gran mayoría de ellas positivas

 

 De nuevo Ziaja, junto con el exfoliante de manteca de naranja pedí productos faciales, en concreto el agua micelar de la línea marine algae y el desmaquillante bifásico de ojos. Todo esto compuso mi pedido del 27 de Julio.




Había pensado redactar esta entrada presentando en primer lugar la web y después contando mi experiencia con los productos Ziaja (Desde aquí os redirijo a la página web de la marca)  pero como finalmente ésta ha resultado tan extensa, os emplazo a una próxima entrada donde os mostraré todos los productos que tengo y os daré mi opinión sobre los mismos.


Como siempre, espero que la entrada os haya resultado útil y entretenida y que si conociais la web o a partir de esta entrada os habeis decidido a probar algún producto me lo contéis.  Os dejo porque ahora tengo pendiente otra faceta de la señomamá ¡la de futbolera, arranca la liga 13/14 y el Granada C.F lo hace frente al Osasuna!  Pero de fútbol no creo que hable en mi blog…sólo he escrito “creo”.

Escuela también en verano para l@s niñ@s…¿a favor o en contra?

La respuesta en este caso es…depende, claro, aunque dado mi situación actual y la de mi hijo…me definiré más tarde a lo largo de la entrada.

Cuando yo era pequeña no existía este tipo de iniciativas, tal vez porque no había tanta necesidad o concienciación sobre la conciliación de la vida laboral y familiar (que queda mucho pero que mucho por avanzar en este sentido). Llegado el periodo estival eran tres las opciones que los niños y niñas de la década de los 80; la primera y más extendida era hacer poco más que descansar; la segunda, para aquellos que tenían el infortunio de suspender alguna de las materias del curso en cuestión, era la de acudir a una academia para prepararse para los exámenes de Septiembre (yo misma en dos ocasiones, y en las dos por esa falta de entendimiento que me enfrentaba al razonamiento lógico-matemático; curiosamente, las entendía mejor en la academia que en el colegio); y la tercera para los más afortunados era aquella salida a los Campamentos de Verano , que normalmente eran conocidas como “Colonias”, para disfrutar de una quincena fuera de casa rodeado de compañer@s de la misma edad (en aquellos Campamentos del verano del 86 en la Granja Escuela “Huerto Alegre” salió a flote la “mamitis” que yo padecía, lo malo de ello es que tenía ya 12 añazos…una madre siempre es una madre,¡claro!).

Pero con el paso del tiempo y los cambios sociales que al mismo se han ido asociando , han ido surgiendo iniciativas para llenar de contenido el verano de los escolares en su tiempo vacacional a la vez que los padres y/o madres podemos seguir con nuestra labor diaria (como maestra , estoy un poco cansada de escuchar a las madres, cada vez que por imposición de la Administración  los centros contamos con un día de libre disposición, eso de “¡qué bien vivís!”…¡Ojo! ¡yo ni me invento las fiestas ni las vacaciones!).

De un tiempo acá proliferan los Campus de Verano, urbanos o no, en recintos deportivos y gimnasios, las Escuelas de Verano promovidas por Ayuntamientos y/o AMPAS y otros tipos de eventos destinados a niños y niñas en este tiempo caluroso. Incluso los Clubes de Fútbol crean sus Campus para captar futuras promesas.  Por supuesto que las Academias siguen teniendo su auge, pero están destinadas principalmente al aprendizaje de las Lenguas Extranjeras y a la recuperación de materias especialmente para alumn@s mayores.

Las Escuelas de Verano se diferencian de la escolarización formal que se da durante el curso en que aunque sirven de repaso del curso, se promueve principalmente la actividad lúdica.  No hay lugar ya en la geografía, al menos en la andaluza, en la que no se organice este tipo de actividades.  Como decía antes, sirven para que las familias puedan conciliar la vida laboral y familiar, aunque cada vez son más las que llevan a sus hijos a este tipo de actividades aunque en la casa haya alguien que no esté trabajando (De ahí el título de la entrada, porque esto da pie a la reflexión…¿Deben los niños seguir “cargados” de trabajo y actividades durante el verano? ¿No es suficiente con el trabajo a lo largo del curso? Pues no hay una respuesta absoluta a estas cuestiones ya que dependen de varios factores).

Hasta hace un par de años yo me mostraba enemiga de estas actividades en el sentido de que si los padres y/o madres estaban de vacaciones, como es mi caso en verano, llevaran a sus hijos e hijas a estos eventos. No entendía cómo, estando en casa, era necesario en cierto modo desprenderse de los niños y cansarlos además.  El tiempo ha pasado y me he dado cuenta de que estaba en cierto modo equivocada, sobre todo cuando no es ya una decisión propia, ya que para ello se habría de tener en cuenta la opinión del niño o niña y en mi caso, yo lo he hecho.  Opinión que no tiene que ser determinante a la hora de decidir que el niño acuda o no, pero que sí que puede influir.

Mi hijo Fernando y yo ya habíamos hablado acerca de la posibilidad de que este verano acudiese una quincena a la Escuela de Verano, no más por no ser necesario y no cansarlo tampoco.  Volviendo a lo que hablábamos antes, en verano no sólo no trabajo sino que actualmente estoy disfrutando del permiso por maternidad.  Pero veía necesario un poco de entretenimiento extra aparte de lo que pueda tener aquí en casa.  Precisamente por eso, él no tuvo problema ninguno y decidimos que lo haría la primera quincena de Agosto.

Sin embargo  la oferta del Ayuntamiento para este verano no se quedaba ahí, ya que a la par publicitaba la Escuela de Verano Multideportes para el mes de Julio.  Los que nos conocéis, sabéis que a mi hijo Fernando le apasiona el fútbol (los deportes en general, pero en concreto éste).  Le hizo tantísima ilusión que no pude evitarlo y lo matriculé para la primera quincena.  Para mí el hecho de que practique deporte sólo por pasarlo bien es esencial y él así lo hace.  Pero lo mejor no es eso (me refiero siempre pensando en él, que mi bolsillo y mis “madrugones” lo sienten) sino que a punto de terminar la quincena, no quería dejar la Escuela, así que en ella sigue para terminar el mes completo.  Una actividad centrada en su interés,lo ideal.

Irá, en efecto, a la Escuela en Agosto, pero terminamos el mes de Julio encantados de la vida:  Cuando lo recojo viene cansado pero feli, come bien, duerme la siesta, luego disfruta de su tarde de piscina y por la noche descansa muy bien. 

En conclusión, la decisión de llevar o no a los hijos a este tipo de actividades es muy personal; por supuesto que es lo más indicado para aquellas personas que tienen que hacer encaje de bolillos para conciliar la vida laboral y familiar, pero también es muy importante que el enfoque de las actividades que se hagan sean del interés del niño o la niña . En el caso de las familias que en verano estamos en casa lo dicho, decisión de cada uno, pero es interesante procurar al niño o a la niña un entorno de actividades variadas en verano, sin sobrecargarle, y éstas pueden ser muy adecuadas siempre que estén organizadas desde un punto de vista lúdico.

Por hoy ya me he explayado un ratito, espero que la entrada os haya resultado útil y/o entretenida.

PD: Jamás habremos de olvidar a las abuelas…pero no debemos olvidar que ellas tienen su vida, que podrán estar a nuestra disposición pero sólo eso, no debemos abusar de la misma.