Celebramos la I Gala Vegueña del Día de la Discapacidad

Celebramos la I Gala Vegueña del Día de la Discapacidad
Cada 3 de Diciembre se celebra el Día Internacional de las personas con Discapacidad.  Como ya sabéis, la vida puede cambiar en un segundo y la mía lo hizo meses después del nacimiento de mi hija.  Sin conocer nada sobre este tema, me involucré en el mismo y desde entonces me he propuesto pelear por los derechos de mi hija y lograr su mayor grado de autonomía y su mejor calidad de vida, sin olvidarme de mi hijo mayor y al cual tengo que agradecerle la responsabilidad que tiene hacia su hermana.

Pertenecer a ASVEDIF me empuja a hacerlo con otras madres que comparten las mismas inquietudes sobre sus hijos, por lo que esta lucha es más llevadera en compañía.  Y para lograr nuestro objetivo de acercar las terapias a la localidad y alrededores, hemos celebrado la I Gala Vegueña del Día de la Discapacidad.

El evento tuvo lugar la tarde/noche del 2 de Diciembre en el teatro de la vecina localidad de Cúllar Vega, ya que Vegas del Genil aún no tiene un espacio escénico adecuado para este tipo de eventos.  No pudimos celebrarla el 3 puesto que esa fecha estaba ya ocupada, y es que la idea de celebrar el evento, aunque llevaba meses gestándose en nuestras cabezas, surgió justo un mes antes y todo se ha ido preparando con premura.  Sin duda, esto nos sirve para aprender de nuestros errores y la II Gala la prepararemos con más tiempo.


Presentada por una persona de profesión un tanto  indescriptible, porque hace de todo un poco pero que, sin duda, es un gran animador, nuestro amigo Luis Olmedo, a lo largo de casi dos horas pudimos disfrutar de música, baile y animaciones infantiles, puesto que la Gala estaba dirigida a todos los públicos.



En primer lugar, pudimos disfrutar de la actuación de las alumnas de la Escuela de Baile Azabache con Mamen Moleón al frente.  Los grupos de alumnas bailaron siete temas, y queremos destacar desde aquí la participación de una de las niñas más mayores de la Asociación, María, quien forma parte de este elenco de bailaoras.  Un ejemplo de inclusión que no hace más que evidenciar que todos tenemos alguna discapacidad ya que ella es capaz de hacer cosas que otras personas no pueden.

No faltó la animación infantil de la mano del científico loco, quien entre acto y acto animó a nuestros pequeños con el volcán y los aros de humo. Tras ello, actuó el grupo Odaliscas Arte y Danza con un número en el que mostraron su destreza y agilidad para el baile más urbano, pero las chicas de Diverlandya no se quedaron atrás…de entre todas las actuaciones que presentaron podemos destacar la versión del “Stay” de Rihanna que hizo Nerea; sin duda una gran voz, a pesar de que se encontraba un poco nerviosa. Y Brenda también realizó un baile estupendo.

Cada persona del público tenía sus preferencias ante las actuaciones, pero cuando llegó el momento estelar de la gala, la mezcla fue de agrado por una parte y de sorpresa por otra. En mi caso, corriendo de un lado a otro, fue de una gran ilusión porque tras meses de conversaciones y días de preparativos, allí estaban Sognare, listos para actuar (¡tan preparados, incluso con sus propios micros!). Rafa estaba allí desde el principio, calentando la voz entre camerinos, pero cuando Iván y Víctor se unieron más tarde, me dio una gran alegría aunque casi no podía ni saludarlos cuando llegaron.

Como bien os digo, hubo una parte del público que estaba encantada de su actuación puesto que en Vegas del Genil se sigue mucho su trayectoria, especialmente porque Rafa es profesor en la Escuela de Música, y la otra parte se quedó asombrada de la combinación de las tres voces al unísono.  Posteriormente, las preguntas eran “¿Quiénes son estos chicos?” “¿De dónde vienen?”, la de mis alumnos “¿Son famosos?: y la exclamación popular “¡Vaya voces tan bonitas!”. Habría visto la actuación entre bambalinas, pero el verlos desde el público me motivaba más a pesar de cierto miedo a que algo saliera mal.  Hasta que no escuché la voz de Víctor, tras la de Rafa en “No quiero olvidar” y vi que sus micros funcionaban, no respiré aliviada.  Sabía que a Iván ya se le oiría bien.  Y ya fue el disfrute generalizado del público. (Os ruego perdonéis la calidad de las imágenes y de los vídeos…hay muchas grabaciones,  pero todas entrecortadas).


Como broche final y para agrado de los más pequeños, aparecieron en escena los Minions, las princesas y Marshall, de la Patrulla Canina, quienes invitaron a todo el público a subir al escenario y bailar con ellos “Gagnam Style” .

Han pasado ya unos días desde la celebración de la Gala y todavía seguimos en cierto modo disfrutando de la misma.  Tal vez esperábamos más público pero para ser la primera, la cantidad recaudada (alrededor de unos 600 euros puesto que todavía siguen acercándose personas que quieren pagar la entrada como fila 0, después de acabado el acto) ha sido buena.  Con ello seguimos acercando el objetivo de que nuestros niños pronto no tengan que desplazarse para recibir sus terapias.  En breve dispondremos de nuestra sede, cedida gentilmente por el Ayuntamiento de Vegas del Genil y nuestro proyecto comenzará a tomar forma.

JUNTA DIRECTIVA DE ASVEDIF
Ely (Ely), Loly (María) Yeldris (Luisra) y Tere (Hugo)


Desde este mi rincón quisiera dar las gracias a todas las personas que de un modo u otro se ha implicado en que esta Gala llegara a buen fin, a todos los que han colaborado, a nuestros artistas, al público, etc.

Para el próximo año, ya tenemos fecha incluso, 3 de Diciembre de 2017, prepararemos todo con más tiempo y prometemos hacer pasar al público grandes momentos.

Por Luisra, María, Marina, Ely, Salva y Hugo y por todos los niños que tengan que llegar a la Asociación (porque, familias, no estáis solas) ¡Gracias a todos y a todas!

                                                                            Ely (señomamá o tichermummy)

A VUELTAS CON…”LOS DEBERES ESCOLARES”

Dentro de mi intención de publicar cada semana o a lo sumo cada quince días, hoy me siento delante de mi Sony Vaio para escribir sobre algo que está de actualidad y que me afecta tanto como seño como mamá.  El tema, como no, el de las tareas escolares.

Desde hace ya varios años vivo con la sensación de que en este mundo nuestro todo se está llevando hacia unos extremos a los que antes no se le daba mayor importancia.  Hoy en día, asuntos que, años atrás, pasaban desapercibidos, importunan al personal de manera a veces exagerada y la tarea escolar no se queda atrás, aunque este no es precisamente un tema nuevo,  Recuerdo que, en mi infancia ya se habló de la eliminación de los deberes, y en la cabecera de un programa infantil que aquí os muestro aparecía el anuncio de que era un programa para los millones de niños que ya no tenían deberes a la salida del colegio. ¡Aquella E.G.B!


Por mi parte –  no sé si es que en Andalucía esto no llegó a llevarse a cabo – yo nunca dejé de tener “deberes” y tuve una infancia feliz, completa y sobre todo aprendí muchas cosas, la gran mayoría de ellas muy útiles tanto para mi vida de adulta como para mi cultura general. Pero eso sí, teníamos clase por la tarde de tres a cinco, y eso fue hasta 3º de B.U.P….¡y no pasaba nada! (tal vez incluso entonces lo teníamos peor y no existía tanta polémica).



Sin embargo llevamos ya unos años presenciando el debate de “deberes sí, deberes no”.

Yo puedo hablar desde ambos puntos de vista.  El de la maestra que considera que los niños necesitan repasar lo aprendido en clase porque, encima de todo y con esta nueva ley “que nos ampara”, las sesiones se reducen a 45 minutos y el de la madre que ve como el niño llega a casa con cierta sobrecarga de trabajo aunque desde mi otro punto de vista sé que esto se debe en parte a que no ha aprovechado el tiempo de la manera más eficiente posible.  Y lo que hay que hacer es reflexionar y aunar ambos aspectos porque, como yo siempre digo, en la virtud está el término medio.

Por una parte, los padres y madres no pueden pensar que los maestros mandamos tarea a nuestro libre albedrío.   Desde hace ya unos años la tendencia es que el trabajo se planifica de acuerdo a la duración de las sesiones pero si ésta no es suficiente, el trabajo que a cada alumno le queda por hacer es el que va a llevar para casa.  Se da por hecho que si ha aprovechado el tiempo en clase llevará poco o ningún trabajo.  Existe la posibilidad de que mandemos algún material de refuerzo, y si lo hacemos es porque es necesario y no viene mal.  Los maestros y los padres tenemos mucho en común, y lo principal es que buscamos el bien de nuestros niños y niñas.

Ejemplo de agenda
en la pizarra de clase

Por otra parte,  el uso de la agenda escolar permite una racionalización de la tarea ya que,  a diferencia de esos tiempos de la E. G. B.  en los que,  al menos hasta sexto se contaba con un tutor que impartía todas las materias,  hoy en día y sobre todo en los centros bilingües,  en las aulas entran a diario entre tres y cuatro maestros.  La costumbre generalizada es la de que,  para que los compañeros sepan lo que se ha mandado ya y para que los niños organicen y planifiquen su agenda, conforme vamos entrando y trabajando en el aula, escribimos en la pizarra la tarea pendiente.  El alumnado la apunta y ello nos ayuda a equilibrar las tareas a mandar. De hecho, a mí me gusta que apunten lo que se va a hacer desde que llego, y si la hacen completa en clase la tachan sin problema.

Hasta hace unos años, antes de que se estableciera este debate de la manera en que se está haciendo ahora y cuando mi lugar de trabajo era distinto, y en tiempos en los que además de los libros, a estos se le podían añadir cuadernos de trabajo, yo era partidaria de mandar esa página adicional al trabajo realizado en clase y de que, si por casualidad no la había,  al menos leyeran lo que íbamos a dar al día siguiente en clase.  En aquel momento la oferta de actividades extraescolares era escasa y ninguna familia se oponía a este trabajo o al menos, no lo expresaba. De hecho, desde el Equipo de Orientación nos indicaban el beneficio de que estos niños,  ya de 5º y 6º, dedicaran una hora diaria al repaso y al estudio como preparación para lo que les habría de llegar en el I.E.S.  Creo que entre 30 minutos y una hora es un tiempo razonable para un alumno de estas características, y menos para los niveles inferiores.  Un alumno que, en la edad adulta, tendrá que enfrentarse a una oposición, una reunión o un discurso y el cual pretendemos que se convierta en una persona competente que sepa hacer cosas con los contenidos adquiridos.

Fernando realizando tareas en 1º


Con el paso del tiempo, no sólo mi hijo crecía (actualmente cursa 5º) y él mismo iba empezando con su tarea diaria después de clase, sino que yo cambiaba de colegio, trasladándome a un centro mucho más grande en el área metropolitana de la que es mi ciudad natal, Granada.  Un lugar donde la oferta de actividades para después de la clase es mucho más amplia y variada. Y, con frecuencia, es este tema el que choca con la tarea escolar.

En este caso hay que establecer prioridades; mi opción como maestra y como madre es la de que mis hijos tienen que organizar y planificar sus tardes de forma que dediquen el tiempo tanto a su repaso como al ocio.  Lo que no se debe hacer, en mi opinión, es sobrecargar a los niños de actividades extraescolares, las cuales no siempre les apetece llevar a cabo.  Lo aconsejable sería realizar una actividad extraescolar que le ocupara al niño o a la niña dos o tres tardes y que de verdad le apeteciera realizar y no dos o tres que le ocupen la semana completa.

La actividad extraescolar elegida por mi hijo,
el tenis de mesa.


Sería preferible que antes de acudir a la actividad extraescolar, los niños y niñas hubieran terminado ya su tarea, pero en nuestro caso, hay ocasiones en las que, ante la imposibilidad de compatibilizar, el día que no se pueden llevar a cabo ambas actividades, ese día no se acude a la extraescolar.  La prioridad en ese caso es terminar la tarea escolar y dejarla organizada para el día siguiente.  En nuestro caso particular es incluso complicado, porque a estas actividades se le unen las sesiones de atención temprana de mi pequeña, durante las cuales tanto mi hijo como yo nos dedicamos cada uno a nuestras tareas en la sala de espera.

A la hora de pensar en el término “deberes”, debemos pensar en sus ventajas e inconvenientes, aunque yo le veo más de lo primero  y por eso en los inconvenientes voy a dar mi punto de vista también:

  • La tarea para casa es útil para fijar lo aprendido en clase.
  • Algunos conocimientos como Lengua, Matemáticas, un segundo/tercer idioma o la lectura requieren mucha práctica y repetición, lo cual implica tiempo el cual en el centro es limitado.
  • La tarea ayuda a adquirir un mayor grado de autonomía.
  • Ayuda al niño o a la niña a administrar su tiempo y a organizarse.
  • En resumen, podría decir que “los deberes” promueven el desarrollo de habilidades como la organización, la precisión, la autonomía y el compromiso.

En cuanto a los posibles inconvenientes, según he leído y algunos sí que los he vivido en primera persona, son los siguientes, y voy a ir rebatiéndolos en la medida de lo posible:

  • Los “deberes” en Primaria son ineficaces: Lo rebato, cualquier ejercicio de repaso es necesario y válido.
  • No crean hábitos y no fomentan la autonomía: El niño que desde pequeño al terminar de comer descansa un poquito y hace frente a su tarea asume este hecho como costumbre.  Pero es tarea de padres y madres  que los niños y niñas adquieran dicho hábito. En casa ya no tiene al maestro o maestra por lo que tiene que usar otros recursos.
  • Son excesivos y no dejan tiempo libre al alumno: Como bien decía antes, la tendencia actual entre el profesorado es la de una racionalización, tanto en calidad como en cantidad, de la tarea.  Aparte de docentes, la gran mayoría también somos padres y madres y lo entendemos perfectamente.  En cuanto a lo del tiempo libre, hay que racionalizar también el que se dedica a las actividades extraescolares.   Esto sí que lo he padecido en primera persona, la lentitud,  pero conforme el niño ha ido creciendo ha aprendido a aprovechar mejor el tiempo en clase y a organizarse en casa.
  • Crean ansiedad y estrés: Es necesario planificar bien el trabajo y los tiempos para llevarlo a cabo.
Otro de los argumentos que se esgrime a la hora de ir en contra de la tarea en casa, como he visto en más de una ocasión a través de Facebook, es que los niños llegan al colegio a las 7.30 y que pasan entre 7 y 9 horas allí de Lunes a Viernes, por lo que no pueden llevar más tarea para casa.  Estas cosas sí que me enervan, porque no es tanto cuestión de tarea para casa sino de conciliación familiar y laboral, y si encima de convertir a la escuela en un servicio social y asistencial se nos echa la culpa de todo…así nos va al profesorado también.  Ese niño o esa niña que entra a las 7.30 y sale a las 18.00, de las diez horas y media que pasa en el centro, SOLAMENTE cuatro y media son lectivas, junto con la media hora de recreo. El resto las pasan en el aula matinal, donde no realizan actividades de aprendizaje sino lúdicas; en el comedor y en las actividades extraescolares donde pueden repasar o no, de acuerdo con el tipo de las mismas.  Por lo tanto ese horario se debe a razones de conciliación y no somos los docentes ni las escuelas los responsables del mismo…tal vez la racionalización no es sólo necesaria en el tema de los “deberes” sino también de la conciliación. 

Mi conclusión es que los “deberes” sí que son necesarios, pero de forma más racional, tanto en tiempo como en calidad de los mismos, y buscando también otras técnicas tales como la realización de proyectos, busqueda de información, etc., y no limitarnos a meros ejercicios repetitivos que, por supuesto, siguen siendo necesarios.




25 FORMAS DE PREGUNTAR A TUS HIJ@S: “¿Cómo ha ido hoy el día en el cole?”

 La autoría de esta entrada no es mía, es la traducción de otra de un blog de dos mamás estadounidenses y un préstamo también de mi amiga Sandra.  Sin embargo, en estos momentos en el que el curso va avanzando debemos reflexionar

La autoría de esta entrada no es mía, es la traducción de otra de un blog de dos mamás estadounidenses. y un préstamo también de mi amiga Sandra.  Sin embargo, el comienzo de curso nos hace reflexionar sobre ciertas actitudes que deberíamos tener hacia nuestros hijos e hijas, de modo que ellos sean capaces de compartir sus experiencias escolares con nosotros y que su respuesta vaya más allá de un mero “Bien”.  Espero que al igual que yo hago, lo pongáis en práctica y os ayude a conocer un poco mejor a vuestros pequeños.

Este año, Simon está en quinto de primaria y Grace en segundo, y todos los días me veo preguntándoles: “¿Cómo ha ido el día en el cole?”.

Y todos los días me dan respuestas como “bien”, pero a mí me sabe a poco.

¡QUIERO SABER MUCHO MÁS!

O, al menos, quiero que me respondan con una frase entera. Así que la otra noche me puse a hacer una lista de preguntas más concretas para hacérselas al volver de la escuela. No son perfectas, pero por lo menos consigo que me contesten con oraciones completas, y algunas han dado lugar a conversaciones muy interesantes, a respuestas cómicas y a visiones más profundas de lo que mis hijos piensan y sienten acerca de la escuela.

¿Cómo ha ido hoy el día en el cole?

  1. ¿Qué es lo mejor que te ha pasado hoy en el colegio? ¿Qué es lo peor que te ha pasado hoy en el colegio?.
  2. Cuéntame algo que te haya hecho reír hoy.
  3. Si pudieras elegir ¿Con quién te gustaría sentarte en clase ? ¿Con quién no te gustaría sentarte y por qué?
  4. ¿Cuál es el mejor lugar de la escuela?
  5. Dime una palabra rara que hayas oído hoy (o algo raro que alguien haya dicho).
  6. Si llamara hoy a tu maestra, ¿qué me diría de ti?
  7. ¿Has ayudado a alguien hoy? ¿Cómo?
  8. ¿Alguien te ha ayudado a ti? ¿Cómo?
  9. Dime algo que hayas aprendido hoy.
  10. ¿Qué es lo que te ha hecho más feliz hoy?
  11. ¿Qué es lo que te ha parecido aburrido?
  12. Si una nave de alienígenas llegara a tu clase y se llevara a alguien, ¿a quién querrías que fuera?
  13. ¿Hay alguien con quien te gustaría jugar en el recreo y con el que nunca hayas jugado?
  14. Cuéntame algo bueno que te haya ocurrido hoy.
  15. ¿Cuál es la palabra que más ha repetido el maestro hoy?
  16. ¿Qué crees que deberíais hacer más o aprender más en la escuela?
  17. ¿Qué crees que deberíais hacer menos o aprender menos en la escuela?
  18. ¿Con quién crees que podrías ser más simpático en clase?
  19. ¿Dónde juegas más en el recreo?
  20. ¿Quién es la persona más divertida de la clase? ¿Por qué es tan divertida?
  21. ¿Cuál ha sido tu parte favorita de la comida?
  22. Si mañana fueras tú el maestro, ¿qué harías?
  23. ¿Hay alguien en tu clase que necesite tiempo muerto?
  24. Si pudieras cambiarle el sitio a alguien de tu clase, ¿con quién lo harías? ¿Por qué?
  25. Dime tres momentos diferentes en los que hayas utilizado el lápiz hoy.

*****

Mis respuestas favoritas proceden de las preguntas 12, 15 y 21. Las preguntas como la de los extraterrestres dan a los niños la oportunidad de decir sin problema a quién no les gustaría tener en clase, y abren la puerta a la discusión, a la posibilidad de descubrir razones y problemas ocultos de los que antes no tenías ni idea.

Las respuestas que obtenemos a veces son realmente sorprendentes. Cuando les hice la pregunta 3, descubrí que uno de mis hijos ya no quería sentarse al lado de su mejor amigo en clase, no por un deseo de crueldad o discriminación, sino por la esperanza de poder trabajar con otros niños.

Mis hijos se hacen mayores y sé que voy a tener que trabajar con más intensidad para comprometerme con ellos, pero sé que el trabajo merecerá la pena.

Este post apareció originalmente en Simple Simon and Company.

A VUELTAS CON…LAS VACUNAS

Recuerdo que, una mañana de algún mes del año 1985, mi madre me llevó a un edificio en el cual hoy alberga oficinas del Servicio Andaluz de Salud, para ponerme una vacuna.  Días antes, había pasado por mi colegio un ATS para administrárnosla, pero yo no había ido a clase por lo que mi madre tuvo que llevarme.  Un pinchazo, unas gotitas y todo listo.

Bastantes años después, así como 20, fui capaz de ver cómo con el leve dolor de ese pinchazo, se habían evitado males peores; aquella vacuna que en los tiempos de la EGB nos ponían sólo a las niñas en 6º y que ahora se administra en Andalucía a los doce meses y a los tres años a niños y niñas como parte de la Triple Vírica, evitó que yo hubiera podido contraer la mencionada enfermedad durante el periodo de gestación con las consecuencias funestas que mi bebé, hoy un niño fuerte y sano de nueve años, podría haber sufrido.

Jamás me he planteado hasta qué punto la administración de las vacunas a los pequeños es  perjudicial para ellos ni tampoco si es un negocio para las farmacéuticas. Mi madre me llevó puntualmente al Centro de Salud a administrarme mis vacunas y yo lo estoy haciendo con mis hijos porque considero que es lo mejor para ellos, para su salud y su bienestar futuro. 

En estos días la prensa, radio y televisión nos viene informando de que Pau, un niño catalán de seis años, se encuentra ingresado en el Hospital Vall d´Hebrón en la UCI (ni más ni menos que en una UCI; sólo los que hemos tenido un hijo o una hija en dicha Unidad sabemos lo qué es eso) aquejado de algo que ya no se recordaba casi lo que era: Difteria.  Nos cuentan también que tres de sus órganos vitales funcionan a través de máquinas, y que sus padres, convencidos de no vacunar a sus hijos por grupos opuestos a la inmunización, se encuentran por una parte angustiados y por otra se sienten culpables.  Los entiendo aunque no comparto la base de su culpabilidad.  Ya han decidido vacunar a su otra hija; harán bien, desde mi punto de vista.

En los últimos tiempos observo que se están poniendo muy de moda los grupos en defensa de estilos de vida para todo, bien sea para crianza, alimentación o como en este caso, en contra de la vacunación; cada uno con sus argumentos, muy respetables, pero quiero creer que la virtud está siempre en el término medio y que igual que sus miembros son libres para decidir, lo somos el resto, pero si algo caracteriza a estos grupos es que si no eres de su opinión, no terminas de ser bien recibido o aceptado (ocurre algo parecido con los grupos de lactancia, pero de ello no voy a opinar puesto que ese periodo yo ya lo terminé por determinación propia).  Intento huir de ellos por lo dicho, y en bastantes ocasiones prefiero dejarme llevar por la lógica y hasta ahora me ha ido bien por lo que voy a seguir sin escuchar a los extremos y haciendo lo que dicta mi conciencia.  Y ella me dice que lo mejor es no exponer a mis hijos a cualquier peligro, aunque me doy cuenta de que el término “peligro” es poco conciso, porque creo que todas las madres queremos los mismo para nuestros hijos e hijas…pero no todas los vacunan.

En estos días, dada mi necesidad de opinar y de hacerlo con conocimiento de causa,  me he dedicado a leer y a informarme sobre en que se basan estos grupos para convencer de la negatividad de vacunar; son varios los argumentos que exponen, como por ejemplo:

-Parece que en un momento dado se difundió que, a raíz del estudio de un doctor británico, la Triple Vírica tiene como efecto secundario el causar autismo en los niños.  Posteriormente se demostró que fue una especie de montaje y no hay evidencia dicha asociación.  También se las ha querido relacionar con muerte súbita y alergias.  Los estudios demuestran, por una parte, que no existe relación probada entre vacunas y alergias (más bien se deben a otros agentes externos) y que la única relación que pudieran tener con la muerte súbita es el hecho de la coincidencia en el tiempo de este fenómeno con las primeras administraciones vacunales.


– “No hay ningún problema en no vacunar a mi hijo, los de los demás ya lo están por lo que no se va a contagiar de algo que no existe”; me parece una postura bastante egoísta y luego, si por casualidad la enfermedad aparece, difícilmente el paciente va a ser el niño de “los otros”, de los vacunados; pero en este momento hay ocho niños portadores de la bacteria de la enfermedad que no la desarrollan por tener su inmunización debidamente administrada, pero que serían capaces de transmitirla. 

-“Es una maniobra de las multinacionales para ganar dinero”.  Si bien el calendario de vacunas no es completo y es cada Comunidad Autónoma la que decide cuáles aplicar, y en determinados casos somos los padres los que tenemos que comprar las dosis, como es el caso de Prevenar 13 en Andalucía,  existe una serie de países con un calendario  similar al nuestro, Unicef lo demuestra en un estudio llamado “ Immunization summary”.  Países como Cuba o la República islámica de Irán, los cuales dudo mucho que estén al servicio de los laboratorios farmacéuticos.

– “Los bebés son demasiado pequeños para vacunarlos”; cuando llega al mundo un bebé, ya lo hace cargado de millones de microbios, añadirle unos pocos más y en este caso muertos no les va a perjudicar.  Cada vacuna está creada para su momento oportuno.

– “Es malo poner muchas vacunas juntas”: La elaboración de vacunas se basa en estudios rigurosos, en los que se demuestran que juntas son iguales de eficaces que por separado y con ello además le estamos ahorrando al niño varios pinchazos.

Hay unos cuantos argumentos más en contra de la vacunación de los niños y niñas, pero yo personalmente no me la juego.  Yo aún tuve que pasar por alguna de esas enfermedades que, gracias al calendario de vacunación, mis hijos no tendrán que padecer, enfermedades que, si bien no siempre son graves, pueden dejar ciertas secuelas y además son molestas (aún recuerdo una Semana Santa en casa con las paperas…pero mi hijo no ha tenido ni tendrá parotiditis porque tiene sus dos dosis de triple vírica, y mi hija tendrá la primera de aquí a medio año).  Incluso en el caso de mis hijos hay diferencias; con siete meses mi hijo estuvo hospitalizado a causa de una gastroenteritis aguda, justo cuando empezaba a comercializarse la vacuna del rotavirus.  Sin embargo, mi hija, vacunada con RotaTeq, a sus dos años y medio no ha sufrido episodio alguno ni tampoco efectos secundarios a la vacuna así que, en mi modesta opinión, pienso seguir el calendario por el bien de mis hijos. 

No hay por qué obligar a todo el mundo pero hay que ser responsables y, a raíz del caso del pequeño Pau, empezar a pensar más en que los extremos, y más en cuanto a la salud de nuestros niños se refiere, nunca son buenos.

Otro tema es el de la diferencia de los calendarios entre Comunidades Autónomas y la no financiación de ciertas vacunas, pero ese es otro asunto y de tratarlo, la entrada sería demasiado extensa; mejor dejarlo hoy aquí.

¡Un saludo para todos mis lectores y lectoras!

Cada uno a su ritmo…sin prisa pero sin pausa

Como bien saben mis lectores y lectoras, soy usuaria de las redes sociales, principalmente de Facebook, lugar en el que abundan grupos de toda temática, más o menos interesantes.  Algunos de los que frecuento están relacionados con la maternidad, en los que las madres nos hacemos consultas diversas, y debo reconocer que a veces me enervo (en alguna ocasión he abandonado algún grupo por cierta discrepancias o porque el origen del mismo se ha desvirtuado) y no lo puedo evitar.
Ante todo, yo no tengo el don del conocimiento pleno, tengo dudas como todos los padres y madres, pero en el tema de la crianza (no natural, con todos mis respetos a aquellas que la defienden a ultranza, simplemente crianza) creo que tengo ya cierto dominio adquirido después de los años.  Cada tema que se plantea es interesante para la persona que lo expone; algunas son primerizas asustadas, otras embarazadas, se habla de salud, ayudas, etc., pero hay un tema que de verdad me saca de mis casillas (creo que mis vivencias en las salas de espera me están curtiendo un poco) y es aquel en el que la madre en cuestión plantea el hecho de que su hijo o hija ya tiene x meses y aún no habla, gatea, anda o logros miles…eso me enerva, sobre todo teniendo en cuenta que se trata de niños y niñas sanos; me recuerda a un artículo que leí en otro blog llamado “¿Qué debe saber un niño de cuatro años?” aunque claro, a otro nivel.
Está claro que los bebés van atravesando etapas y alcanzando hitos del desarrollo; pero es un error grave, sobre todo de madre primeriza, el convertir el mismo en una carrera y sobre todo, en una comparación continua y en algunos casos creando ciertos agobios y tensiones; me viene a la cabeza una amiga con un niño de la edad del mío; en un determinado momento el suyo no decía palabra mientras que el mío era un pequeño orador; y ahora yo pregunto, con once años ¿hablan los dos? ¡por supuesto que sí!, y a la madre del niño aquel tiempo le parecía un suplicio ¡pero pasó!
Yo sólo hablo desde el punto de vista de madre y me gustaría que esas colegas de grupos pudieran entender que, igual que los adultos somos diferentes, ningún bebé es igual y que cada uno sigue su ritmo, que su desarrollo no puede convertirse en una competición y que incluso, los acontecimientos no se pueden acelerar (volviendo al artículo de Alicia Bayer anteriormente mencionado, no porque un niño sepa más va a ser más feliz).  Queremos a veces que nuestro niño sea el más listo, el más guapo, el mejor deportista…nuestro niño tiene que ser el nuestro, tiene que ser feliz y buena persona, y todo llegará con el tiempo más tarde o más temprano.
Mi experiencia de los últimos años, en el que desde otro punto de vista distinto al de la docente he podido acercarme a la Atención Temprana con mi hija (si en verdad hay problemas, la atención cuanto antes mejor…pero no nos inventemos cosas donde no las hay como les pasa a algunas de estas mamás), me lleva a hacer la siguiente reflexión: nunca podemos dejar de trabajar con nuestros hijos e hijas para que vayan consiguiendo esos hitos de los que hablábamos, pero mientras  que se van logrando, lo que debemos ir haciendo es disfrutar del día a día de nuestros pequeños, seguir jugando con ellos, dedicarles todo el tiempo del que dispongamos para este menester (cuanto más mejor, pero preferible también la calidad de los momentos); en mi caso yo disfruto con las pequeñas cosas que en mi hija dan lugar a su carcajada porque sé que es feliz y los logros irán llegando en el momento oportuno-, y por supuesto que mi hija a los cuatro años sabe cosas…pero jamás lo veré como una competición; por supuesto que procuro que mi hija con cuatro años sea feliz, como ni hijo lo es a los once; lo demás ya irá viniendo; sin prisa, pero sin pausa.
Como siempre, gracias por compartir este ratito conmigo.

 

Las piscinas son para el verano, la seguridad para toda la vida

No sé vosotros, lectores, pero desde que tengo uso de razón, siempre he deseado que llegara mediados de Junio para que abrieran la piscina y poder darme buenos chapuzones, aunque es verdad que a veces las instituciones pertinentes se han hecho de rogar y no las han abierto hasta más tarde (y si no, que se lo digan al Ayuntamiento de Baza en Granada).

Toboganes Parque Acuático Aquaola 

Recuerdo mis domingos infantiles en aquella piscina del Estadio de la Juventud en Granada (unas instalaciones deportivas estupendas que entre el binomio Ayuntamiento – Junta de Andalucía han abocado a su decadencia y posterior desaparición…¡y no quería yo hablar de política ni nada de eso, pero hay verdades como puños) donde a mi pesar aprendí a nadar, y los días con mis amigos en la Universitaria, sin olvidar como no, y eso se suele repetir cada año, los Domingos en familia en Aquaola, como siempre, os hablo de Granada.


Playa de interior en Freila, provincia de Granada
Aprendí a nadar y a defenderme en el agua a la edad de cinco años (me gustaba mucho el agua pero no podía pasar sin mi rosco flotador, pero superé ese temor) y desde bien pequeño he instado a mi hijo a que lo hiciera, desde la matronatación hasta el día de hoy, y sin ser un gran nadador, al menos se defiende, pero he tenido la suerte de que es un niño temeroso y no se quiere acercar al agua solo.  Realmente es sobre lo que versa esta entrada, sobre la seguridad no ya sólo en las piscinas sino en las zonas de baño en general.

Cada verano vuelve a saltar la alarma, el número de muertes por ahogamiento es, por desgracia, destacable.  Leía hace unos días en la edición digital de IDEAL que el número de fallecidos por esta causa en la última decada ascendía a 72 en la provincia, y que a lo largo del mes de Julio habían sido 19 en todo el pais (enlace a esta noticia). Es realmente alarmante, sin contar también con el número de accidentes producidos que han podido derivar en traumatismos y problemas medulares.  Hay situaciones que, por desgracia, no se pueden evitar, pero hay otras que rayan en la falta de responsabilidad.  Por eso, e investigando por la red, he encontrado una serie de consejos útiles, algunos de ellos son pura lógica, pero ésta a veces falla.  Os adjunto un enlace a los mismos, el primero de ellos está publicado por el Ministerio de Sanidad (y patatín, patatán, que las carteras conjuntas se las traen) y la Cruz Roja Española y el segundo por la Asociación Nacional de Seguridad Infantil.


Creo que los consejos que se dan son muy claros y fáciles de seguir, hemos de regirnos por el cuidado y por la prudencia y considero que es muy importante que los niños y niñas aprendan a nadar desde pequeños, lo cual no quiere decir que se les deje en el agua a su libre albedrío, hay que estar pendiente como dice la norma 10/20.  Lo que tengo en mente desde hace mucho tiempo y en cuanto pueda lo llevaré a cabo, es hacer algún curso de primeros auxilios, en todos los folletos se nos aconseja el conocimiento de RCP pero la teoría no tiene nada que ver con la práctica y yo creo que a la hora de la verdad ante un caso de emergencia me quedaría bloqueada.

Por cierto, observo que el título de la entrada no es del todo acertado, porque las piscinas cubiertas son un gran invento pero aludo al verano porque es cierto que con las primeras sensaciones de calor sentimos la llamada del agua…¿A vosotr@s no os ocurre? ¡A mí sí!

Con precaución como para todo, pero ¡Disfrutad del verano!