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Conmoción…en el Día da Patria Galega

No quiero poner ni siquiera imágenes; no era ésta la siguiente entrada prevista en mi blog pero no puedo evitar hacer una reseña sobre cómo me siento esta mañana.

En la tarde de ayer mi hermano viajaba en un tren en una dirección muy diferente al lugar en el que ocurrió el accidente de anoche y claro, nosotros nos pudimos quedar tranquilos, pero yo creo que en nuestro país nadie ha dormido hoy con tranquilidad por el estupor ante lo ocurrido. Mi reacción por la mañana ha sido irme a Twitter rápido y veloz (Twitter=fuente de información para mí)…y ver cómo, por desgracia, el número de fallecidos había aumentado a 77.

El tren es un medio de transporte seguro y rápido, pero los fallos de cualquier tipo existen (Dicen que exceso de velocidad, los vecinos dicen que no iba más rápido de lo normal…¿es posible que estén acostumbrados a la velocidad como a algo normal? No lo sabemos) como en todo.  Yo vivo cerca de un aeropuerto, del Federico García Lorca  – Granada/Jaén y los aviones pasan muy a ras; avión, el medio de transporte más seguro.  A veces me planteo que ocurriría en caso de accidente; bueno, pues en el mundo estamos y lo qué tenga que pasar pasará (que espero que nada), pero también os digo que en los últimos meses he tenido la oportunidad de comprobar que lo que se dice de “eso le pasa a otros”…cualquier cosa te puede ocurrir también a ti (con mayor o menor probabilidad dependiendo de las circunstancias, pero no estamos a salvo de nada).

Hoy no se puede expresar alegría u optimismo, cada un@ de nosotr@s a nivel particular tendrá que buscar sus momentos de positividad y seguro que lo haremos (a mí hoy por ejemplo me ha alegrado la mañana un hombre muy mayor que estaba hablando con otra señora de similar edad en la puerta de una casa de pueblo de las de toda la vida; al verme que iba a meter a la niña y al carrito en el coche el señor se ha ofrecido a ayudarme, no lo necesitaba pero son detalles simples que se agradecen siempre).  Tan sólo decir que siento lo que ha pasado pero que no sólo hay que dar el pésame a Galicia o a los gallegos, ha ocurrido allí y seguro que un elevado número de pasajeros procedían de esa comunidad…el pésame a todos y todas, de  dónde procedan, porque España, aparte de un país en crisis, es un lugar donde sentimos las cosas, y ello se muestra en cómo el pueblo se vuelca para ayudar y en eso sí que somos un ejemplo.

Escuela también en verano para l@s niñ@s…¿a favor o en contra?

La respuesta en este caso es…depende, claro, aunque dado mi situación actual y la de mi hijo…me definiré más tarde a lo largo de la entrada.

Cuando yo era pequeña no existía este tipo de iniciativas, tal vez porque no había tanta necesidad o concienciación sobre la conciliación de la vida laboral y familiar (que queda mucho pero que mucho por avanzar en este sentido). Llegado el periodo estival eran tres las opciones que los niños y niñas de la década de los 80; la primera y más extendida era hacer poco más que descansar; la segunda, para aquellos que tenían el infortunio de suspender alguna de las materias del curso en cuestión, era la de acudir a una academia para prepararse para los exámenes de Septiembre (yo misma en dos ocasiones, y en las dos por esa falta de entendimiento que me enfrentaba al razonamiento lógico-matemático; curiosamente, las entendía mejor en la academia que en el colegio); y la tercera para los más afortunados era aquella salida a los Campamentos de Verano , que normalmente eran conocidas como “Colonias”, para disfrutar de una quincena fuera de casa rodeado de compañer@s de la misma edad (en aquellos Campamentos del verano del 86 en la Granja Escuela “Huerto Alegre” salió a flote la “mamitis” que yo padecía, lo malo de ello es que tenía ya 12 añazos…una madre siempre es una madre,¡claro!).

Pero con el paso del tiempo y los cambios sociales que al mismo se han ido asociando , han ido surgiendo iniciativas para llenar de contenido el verano de los escolares en su tiempo vacacional a la vez que los padres y/o madres podemos seguir con nuestra labor diaria (como maestra , estoy un poco cansada de escuchar a las madres, cada vez que por imposición de la Administración  los centros contamos con un día de libre disposición, eso de “¡qué bien vivís!”…¡Ojo! ¡yo ni me invento las fiestas ni las vacaciones!).

De un tiempo acá proliferan los Campus de Verano, urbanos o no, en recintos deportivos y gimnasios, las Escuelas de Verano promovidas por Ayuntamientos y/o AMPAS y otros tipos de eventos destinados a niños y niñas en este tiempo caluroso. Incluso los Clubes de Fútbol crean sus Campus para captar futuras promesas.  Por supuesto que las Academias siguen teniendo su auge, pero están destinadas principalmente al aprendizaje de las Lenguas Extranjeras y a la recuperación de materias especialmente para alumn@s mayores.

Las Escuelas de Verano se diferencian de la escolarización formal que se da durante el curso en que aunque sirven de repaso del curso, se promueve principalmente la actividad lúdica.  No hay lugar ya en la geografía, al menos en la andaluza, en la que no se organice este tipo de actividades.  Como decía antes, sirven para que las familias puedan conciliar la vida laboral y familiar, aunque cada vez son más las que llevan a sus hijos a este tipo de actividades aunque en la casa haya alguien que no esté trabajando (De ahí el título de la entrada, porque esto da pie a la reflexión…¿Deben los niños seguir “cargados” de trabajo y actividades durante el verano? ¿No es suficiente con el trabajo a lo largo del curso? Pues no hay una respuesta absoluta a estas cuestiones ya que dependen de varios factores).

Hasta hace un par de años yo me mostraba enemiga de estas actividades en el sentido de que si los padres y/o madres estaban de vacaciones, como es mi caso en verano, llevaran a sus hijos e hijas a estos eventos. No entendía cómo, estando en casa, era necesario en cierto modo desprenderse de los niños y cansarlos además.  El tiempo ha pasado y me he dado cuenta de que estaba en cierto modo equivocada, sobre todo cuando no es ya una decisión propia, ya que para ello se habría de tener en cuenta la opinión del niño o niña y en mi caso, yo lo he hecho.  Opinión que no tiene que ser determinante a la hora de decidir que el niño acuda o no, pero que sí que puede influir.

Mi hijo Fernando y yo ya habíamos hablado acerca de la posibilidad de que este verano acudiese una quincena a la Escuela de Verano, no más por no ser necesario y no cansarlo tampoco.  Volviendo a lo que hablábamos antes, en verano no sólo no trabajo sino que actualmente estoy disfrutando del permiso por maternidad.  Pero veía necesario un poco de entretenimiento extra aparte de lo que pueda tener aquí en casa.  Precisamente por eso, él no tuvo problema ninguno y decidimos que lo haría la primera quincena de Agosto.

Sin embargo  la oferta del Ayuntamiento para este verano no se quedaba ahí, ya que a la par publicitaba la Escuela de Verano Multideportes para el mes de Julio.  Los que nos conocéis, sabéis que a mi hijo Fernando le apasiona el fútbol (los deportes en general, pero en concreto éste).  Le hizo tantísima ilusión que no pude evitarlo y lo matriculé para la primera quincena.  Para mí el hecho de que practique deporte sólo por pasarlo bien es esencial y él así lo hace.  Pero lo mejor no es eso (me refiero siempre pensando en él, que mi bolsillo y mis “madrugones” lo sienten) sino que a punto de terminar la quincena, no quería dejar la Escuela, así que en ella sigue para terminar el mes completo.  Una actividad centrada en su interés,lo ideal.

Irá, en efecto, a la Escuela en Agosto, pero terminamos el mes de Julio encantados de la vida:  Cuando lo recojo viene cansado pero feli, come bien, duerme la siesta, luego disfruta de su tarde de piscina y por la noche descansa muy bien. 

En conclusión, la decisión de llevar o no a los hijos a este tipo de actividades es muy personal; por supuesto que es lo más indicado para aquellas personas que tienen que hacer encaje de bolillos para conciliar la vida laboral y familiar, pero también es muy importante que el enfoque de las actividades que se hagan sean del interés del niño o la niña . En el caso de las familias que en verano estamos en casa lo dicho, decisión de cada uno, pero es interesante procurar al niño o a la niña un entorno de actividades variadas en verano, sin sobrecargarle, y éstas pueden ser muy adecuadas siempre que estén organizadas desde un punto de vista lúdico.

Por hoy ya me he explayado un ratito, espero que la entrada os haya resultado útil y/o entretenida.

PD: Jamás habremos de olvidar a las abuelas…pero no debemos olvidar que ellas tienen su vida, que podrán estar a nuestra disposición pero sólo eso, no debemos abusar de la misma.


Aquello que me interesa es…

Entrada original de mi blog cuando lo inicié en Julio de 2013 y editada en Enero de 2018.  Aquello que me interesa…

Pues bastantes cosas, no penséis que aquí vais a encontrar grandes reflexiones, que voy a tratar temas para mí “infumables” o demasiado abstractos, no (dícese política, religión, etc…bueno, tal vez de pasada pero no estoy aún segura).

Aquí encontraréis pensamientos y opiniones sobre aspectos que se me vengan de pronto a la cabeza y que quiera compartir con el mundo, pero también vivencias personales relacionadas con ambos aspectos de mi vida; como seño, a veces plantearé temas educativos pero de manera básica, respetando opiniones y pidiendo que respeten las mías, que tras dos décadas en la docencia alguna experiencia debo tener. Como mamá, (etiquetaré siempre cada entrada ya que no a todos mis lectores les va a interesar lo mismo),  hablaré sobre temas relacionados con niños y preadolescentes y abordaré el tema de la diversidad funcional tan presente en mi vida y en mi día a día.  Publicaré recetas de cocina (si los de Masterchef vieran cómo emplato me mandaban directa al infierno…yo es que soy más fan de Falsarius Chef, ¡jeje!), novedades en el supermercado, maquillaje y cosmética que me gustan mucho, y, en fin, trataré todo lo que me apetezca porque para eso es mi blog y como un día me dijo una persona de la que guardo un buen recuerdo, “en tu blog personal puedes escribir y opinar lo que te dé la gana…en el profesional hay que ser más cauto”, y la verdad es que tenía toda la razón.

Tan sólo espero que cada uno lea lo que le apetezca, que lo disfrutéis y que, por supuesto, gustéis de opinar que para eso existen los comentarios.  Por hoy ya es suficiente, buenísimas noches a tod@s.

PD: Por cierto…¿no es posible que todo Masterchef lleve dentro consigo un Falsarius? Porque se dice en los mentideros culinarios que la tortilla de patatas fritas de bolsa de Ferrán Adriá está para chuparse los dedos…

Señomamá…¡sí!

En la actualidad, más mamá que seño pero en breve la cosa volverá a cambiar.

Dándole vueltas a cómo titular mi nuevo blog, y dado que en él voy a tratar temas muy diversos, recordé este término con el que alguien muy importante en mi vida me bautizó hará unos cinco años más o menos.

Se trata de mi hijo Fernando, quien sin ser aún alumno de mi colegio, lo visitaba de vez en cuando y pasaba largos ratos con los niños de la seño Sandra (los que ahora van a empezar 3º de Primaria).  En el recreo los otros niños venían a pedir o reclamar cosas y nos llamaban “seño, seño”…y él (hecho una bolita que lo recuerdo, con su babero de la guardería, no habría cumplido aún los 3 años) venía corriendo y riéndose “¡Señomamá, señomamá!”…y con ese nombre me quedé y él, entre sus ensoñaciones de balones, mundiales y futbolistas, aún recuerda esos momentos . Y como yo tampoco los puedo olvidar y aqui voy a hablar de lo que le interesa a la seño y lo que le interesa a la mamá, la cosa está clara.